jueves, 3 de mayo de 2012

Este Amor

Te conocí rápidamente, no tomé conciencia de cuánto lo hice hasta que pasó el tiempo sobre mis hombros. Luego me miraste y dijiste: “te ves hermosa”. Tomé la copa de vino en mi mano y la bebí de un sorbo hasta el final, sin respirar. Sostuviste mi mano en ese instante y volviste a sonreírme, ya sabes lo que provocas cuando sonríes, con tus labios enrojecidos, tu dentadura perfecta y el efecto de las uvas fermentadas en mi cabeza. Me levantaste de esa silla, de esas sillas nos levantaste a ambos y pusiste algo de música en tu celular. Me envolviste con tus brazos fuertes y no tuve otra opción que rodear tu cuello con los míos. Una lágrima quiso salir de mi ojo izquierdo, pero la detuve para que no fuese mal entendida. Una melodía cursi comenzó a sonar y nuestros cuerpos siguieron el vaivén esperado. Luego un beso, luego otro, una caricia y otra, y otra. No es la primera vez que lo hacemos, ya son años, amándote con cada parte de mi ser. Pellízcame, quiero saber si esto es real, si es que en verdad se pueden tocar los sueños, y tomar la felicidad. Quiero saber si todas las canciones tristes pueden escaparse volando entre nuestros cuerpos para dar paso a la plenitud de amarte todo lo que me queda de vida. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario